lunes, 27 de octubre de 2014

mi primera vez de... sexo

Pues sí, el título es para pillar alguna que otra visita (todas venís del Blog de Anita, que os veo en las estadísticas), pero también para hablar de sexo por primera vez en el blog. Pero de sexo de verdad, del que se hace con pelos (o a pelo), con celulitis, con barrigas, con luz o sin luz, pero contentas y felices.

Esto viene a cuento porque acabo de leer en elpais.com (aquí) un artículo muy interesante titulado "el porno como educación sexual" que habla del daño que está haciendo a los jóvenes (y sobre todo a las jóvenas) empezar con el porno antes incluso de tener ganas.

Resumo el artículo a mi manera por si a alguien no le apetece leerlo: los chavales tienen acceso libre e ilimitado al porno en internet y luego creen que su vida -sexual-va a ser así. Problema: las mujeres salimos muy mal paradas en el porno, porque está hecho por y para hombres, para consumo rápido y fácil. Problema: los tios (recordemos: jóvenes, salidos, inmaduros en su mayoría) se quedan con la idea de que las mujeres han de ser sumisas, han de soportar todo y además de poner esas caras tan raras, han de ir bien depiladas. Problema: ellas se creen lo que les cuenta el chulo de turno.

Pues parece que tenemos un problema.

Ya me imagino que el tiempo pone las cosas en su sitio y en unos años la mayoría ya se habrá dado cuenta de la diferencia entre lo que es y lo que creen que debe ser, pero mientras tanto, se extienden como normales comportamientos muy agresivos y despectivos hacia la mujer.

Hay muy pocos tios que puedan ser considerados feministas, una gran parte no son muy machistas (con suerte) y el resto se dedica a tapar su mediocridad haciéndonos de menos.

Yo tengo ahora un bebé de trece meses que ahora está lejos de este asunto, pero tengo claro el tema del respeto a los demás y a sí mismo. Tiene en su padre el mejor referente masculino, y en el femenino... bueno, pondremos de ejemplo a su padre. No haremos dejación de funciones, vamos a insistir mucho en la educación en valores en casa, pero hay cosas que están fuera de nuestro control.

Me da miedo que la opinión mayoritaria ahora mismo de los chavales que se inician en el sexo sea que el trato vejatorio y egoísta es normal, que es la manera de disfrutar. Me da miedo que no miren a las chicas con respeto, sino como muñecas que tienen que ser exacamente como ellos quieran. Y más miedo me da que ellas también se lo crean.

lunes, 20 de octubre de 2014

revisteo

Soy una auténtica adicta a las revistas.


Puedo juzgar un centro de estética, una peluquería y hasta al dentista por su revistero (la peor puntuación va para los que acumulan Prontos de años pasados). Me flipa ir al Vips a hojear todas las publicaciones, desde el Hola hasta El Mundo del Perro pasando por el Cinemanía, pero sobre todo, me gustan las de moda.



Yo vivía al lado de un Vips y uno de mis rituales era bajar a elegir revista el día que salían, estudiando bien todas las portadas, los contenidos, y claro, las chorradicas que dan -que no regalan- con cada una de ellas. Ahora no tengo mucho tiempo para revistas (antes las leía una y otra vez hasta casi aprendérmelas), y tampoco vivo cerca de un Vips, pero debajo de mi casa hay un kiosco de los de toda la vida, y no puedo evitar mirar el género mientras el Chino compra el periódico y le da palique a la kiosquera (eso me da tiempo extra para detectar las portadas interesantes) y, de vez en cuando, comprar una revista que me dura dos o tres meses.



Las revistas son caras, pero el verdadero lujo es tener tiempo para leerlas y disfrutarlas. Abrirlas, empezar a pasar páginas (he contado hasta 46 páginas seguidas sólo de publicidad en Vogue), tomar té, cocacolas, avellanas... lo que sea, y ver eso que este mes es tan importante: el restaurante que se lleva y al que no me dejarían ni entrar, los vestidazos de las galas de alfombra roja en los que yo nunca podré entrar, los exóticos viajes que me voy a perder... Parece masoquista, pero me gusta.

Y ver fotos chulas de comida... ¡¡eso sí que me flipa!! yo, en otra vida, me pido ser estilista de comida (profesión kuki total). Bueno, o kiosquera, aunque me temo que acabaría arruinando mi propio negocio...

¡Buen día!



martes, 14 de octubre de 2014

el bigote y el desasosiego

No tiene que ver con depilarse el bigote, aunque lo parezca.


Hace unas semanas leí el libro titulado "El bigote", de Carrere (leí de él De vidas ajenas y Limonov) más por lo mucho que me gusta este escritor que por el tema del libro.



Se presenta en la contraportada como una nueva "Metamorfosis de Kafka", pero a mí me pareció más desasosegante, quizá porque en los títulos clásicos, cuando te pones a leer ya sabes mucho de la trama, de las interpretaciones, de todo lo que los rodea, y queda espacio poco para tu propia impresión (es difícil criticar algo que todo el mundo ensalza; para bien o para mal, llegas tarde).


Bueno, pues este libro de Carrere se lee muy rápido porque es cortito, y es anterior a sus obras más conocidas aunque en España se haya publicado ahora. Cuando empecé a leerlo me pareció más un ejercicio de academia de escritura que una novela, (la escena del afeitado se me hizo eterna) pero después todo empieza a tomar forma y la manera en que está escrito ya encaja, mientras que la trama -no es una trama como tal...- se desencaja para hacerte dudar de todo.


Desasosegante. Te hace dudar del concepto de cordura y de locura...

domingo, 12 de octubre de 2014

me arrepiento...

... de cortarme el pelo sin una idea de lo que quiero y en la primera peluquería que pillo, cuando me entra la neura de que no puedo seguir dejándome crecer el pelo



... de tener galletas en el cajón de mi mesa de trabajo, engañándome por pensar que sólo las voy a comer en casos de necesidad


...de dejar que me cuenten el rollo los de las ONG´s que se ponen en la puerta del metro (¡no me gustan que me hagan sentir culpable!)


...de mi elección cuando salgo a comer fuera. ¡El de al lado siempre parece que acierta!


...de depilarme las cejas. Me dejo llevar con las pinzas y el resultado es fatal.


...de no haber hecho el Erasmus


...en general, de no haber hecho más vida en la universidad porque no tenía un duro, y ahora que tengo dinero no tengo tiempo!


... de haber visto Pink Flamingos. Esa película se me quedó grabada... para mal



lunes, 22 de septiembre de 2014

el dilema i-phone

Le doy muchas vueltas a los asuntos más frívolos.

Tengo desde hace años un persistente runrun con el móvil de la manzanita. Pasan los años, los modelos, hasta el fundador de apple pasa y yo sigo dándole vueltas al asunto de si lanzarme o no al iphone. Mira tu que tontería, con la de cosas que tengo que hacer, y la de cosas que se pueden hacer con el dinero que cuesta el aparato... esto me lo dice mi yo ahorrador, pero mi yo gastoso sigue suspirando por el móvil, como si mi vida fuera a cambiar (a mejor, se entiende) por tener el último modelo.

Esto va por épocas y ahora estoy pasando una de mucho pensar en esto, yo me digo a mi misma que si le hago todas las fotos a mi niño con el móvil, mejor que sean fotos buenas ¿no? (sí, soy ruin y utilizo a mi hijo para estas mundanas historias). Y mejores fotos que el iphone no las hace ningún móvil, por mucho que te digan que sí, que hay otras marcas con buenas cámaras... 

Ahora mismo gasto un smartphone de lo más sosón, que me regaló la compañía de teléfono hace dos años y medio (dos años en edad tecnológica equivale a 50 en edad humana, por lo menos) que ya entonces estaba algo obsoleto, pues ya habían sacado la nueva versión y tenían que dar salida al stock. Pero con todas sus carencias sigue funcionando, y claro, cambiar de móvil se convierte en capricho, no en necesidad. 

Supongo que es una cuestión generacional, todos los chavales gastan mejores móviles que yo, que tengo un buen trabajo, y me pregunto de dónde los sacan. Es posible que a nosotros nos cueste más soltar la pasta, sobre todo si piensas en lo mal que lo vas a pasar si le ocurre algo al dichoso aparato.

De todo esto se extraen dos conclusiones:

1.Quiero un iphone -con todos sus complementos, como Barbie- y nunca me decido.
2. No tenía ninguna entrada preparada para hoy...

¡Buena tarde!

miércoles, 17 de septiembre de 2014

novedades de armario

Primer parón en mi propósito de actualizar el blog a diario (laborables). Aunque quede feo, voy a echarle la culpa a esos regordetes y simpáticos bebés, compañeros de guardería de mi criatura, que te llenan de babas y de virus. En tal sólo dos horas de guardería -horario especial de adaptación -hemos caído malos en casa una vez más, estamos batiendo récords. Creo que este año se me va a hacer largo...

Bueno, a lo que vamos -y de lo que va el post: primeras compras de otoño.

Lo que pasa con estas cosas es que te da la vena de las compras de nueva temporada cuando hay 37º en la calle y nunca ves el momento de estrenarlo, pero de un día para otro cambia el tiempo y hala, a ponerse ropa abrigada.

Por eso estos días puedes distinguir a los impacientes de los pasotas: a la misma hora van los primeros con abrigo y los otros en mangas de tirantes.

Yo este año he adquirido para mi petado armario unas bailarinas negras (¡no tenía ni un par de este color!) y una de las famosas bufandas-mantas de zara, que el año pasado me quedé con las ganas.


Pero no las he estrenado aún... es que soy impaciente pero pasota, no puedo remediarlo.

¡Buen día!

miércoles, 10 de septiembre de 2014

otra ronda de tés

Que ya sé que soy muy pesada con esto de los tés, pero es que este verano nos hemos entregado en cuerpo y alma al té frío y estoy decidida a hacer proselitismo.... Son mejores que los refrescos, y encima hemos descubierto los sabores de cócteles famosos: sangría (muy conseguido), mojito, gin tonic, piña colada y champaña. Evidentemente no es lo mismo que el cóctel original, pero es un digno sustituto cuando no puedes tomar alcohol o simplemente no te apetece.



Esta caja de tés es de Tea Shop. ¡Buen día!

martes, 9 de septiembre de 2014

imprimir las fotos del móvil

Aunque mi cumpleaños fue en julio (ha pasado tiempo y ya me he hecho a mi "nueva" edad), no enseñé el regalo que me hizo el Chino: una impresora para sacar en papel las fotos del móvil.

Yo tengo una cámara de fotos buena (también regalo del Chino, hace algunos cumpleaños...), pero hago más uso de la cámara del móvil, sobre todo para inmortalizar a Teo. El problema es que luego me da pereza trasladar las fotos al ordenador, grabarlas en el pen drive y llevarlas a la tienda de fotografía para que las revelen, así que el álbum del primer año de Teo estaba vacío, y el móvil, lleno de fotos.

Este invento viene bien para imprimir unas cuantas fotos, en una calidad más que aceptable y además con un formato chulo -tipo polaroid-.



Es de la marca Fuji y funciona sin cables, descargando una app gratuita en el móvil. Se pueden usar algunos filtros y retoques como en Instagra, e incluso añadir mensajes, fechas, etc.

La pega, como con todas las impresoras, es que los cartuchos/carretes son carillos, pero bueno, el caso es tener las mejores fotos impresas y que no se pierdan con el móvil.

¡Buen día!

lunes, 8 de septiembre de 2014

¡he leído un libro! Las leyes de la frontera, de Javier Cercas

Empezaré diciendo que este libro lo he leído hace dos meses, pero que no me había dado tiempo a escribir sobre él. Bueno, realmente siempre dudo sobre si dejar mi opinión o no sobre lo que leo, pero ahora estoy en modo activo en el blog, así que voy a publicar todo lo que se me ocurra, mientras el cuerpo aguante.


"Las leyes de la frontera", de Javier Cercas, fue un regalo del Chino por el Día del Libro, pero entonces yo estaba enfrascada con el libro de Elegía para un americano  y lo dejé aparcado hasta mejor ocasión.

Además, el tema de la novela no me interesaba demasiado a priori -la trama se centra en las bandas juveniles de extrarradio en los años ochenta-, y sin embargo, al leer el primer capítulo ya no pude dejarlo, todo por la forma en la que toma forma la historia: las entrevistas que mantiene un periodista con los protagonistas para escribir el relato del líder de una de las bandas más famosas -todo ficticio- de España.

Al final se me hizo un poco largo, pero la primera parte me gustó muchísimo y creo que es muy recomendable.

¡Buen día!


viernes, 5 de septiembre de 2014

15 minutos con tracy anderson

Venga yaaaaaaa... ¿cómo que quién es Tracy Anderson? ¡es la gurú del fitness! ¡la entrenadora de la Güini! pero si he hablado de ella mil veces en el blog...aquí y aquí


Con Tracy (mejor dicho, con sus DVD) he hecho ejercicio antes y durante el embarazo, y ahora que tengo todo descolgado, con más motivo. El problema es que ya no tengo el tiempo que tenía antes (¿cómo no aprendí chino?) ni las energías, así que he tenido que "retocar" su estricto programa, que consiste en hacer una hora de ejercicio seis días a la semana, por otro más real, adaptado a mis necesidades: 15 minutos al día. En comparación parece una mierda, pero os aseguro que me cunde cantidad.




Tracy Anderson tiene muchos DVD en el mercado, pero el que estoy utilizando para mi propósito es el  Precision Toning (yo lo compré en amazon UK). Breve sinopsis: Este DVD dura 1 hora en total, y se divide en trabajo de brazos, piernas, culo y abdominales, 15 minutos cada uno.
Es de sudar la gota gorda y tener agujetas dos días, como todos los de la entrenadora, pero HEY, ella habla y te lo explica todo-todito-todo (en inglés, que es su idioma materno). Si alguien ha comprado antes un DVD de esta señora entenderá mi alegría, y es que es muy difícil seguir sus ejercicios sin una explicación. ésta era la principal queja de sus seguidoras y ahora parece que se ha puesto las pilas en el tema.


Y ahora a lo mío: El reto es levantarse antes que mi churumbel para poder estar tranquila y que me dé tiempo a hacer el ejercicio, eso son más o menos las seis y cuarto de la mañana. La noche anterior dejo la colchoneta preparada y lo que toque: pesas para los brazos, silla o pesas de tobillo. ¿Es suficiente? claro que no, no me engaño, pero por ahora es lo que hay, y como a la hora de comer me voy a la piscina, voy tirando. Levantarse pronto cuesta trabajo, pero es que si lo dejo para el final del día... pues eso, que lo dejo y no lo hago.


¡Buen día!
 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Madre no hay más que una: la tristeza postparto

Ya ha pasado casi un año desde que nació mi hijo(*), y creo que ha llegado el trascendental (ironía) momento de publicar esta entrada. Había pensado mucho en si escribirla o no, y una vez decidida a hacerlo, qué título poner por si alguna madre que ha tenido depresión postparto se pudiera sentir ofendida de alguna manera... al final he puesto tristeza porque en mi caso, aunque lo he pasado mal, no  fue tan grave como una depresión. Además, influye mucho que siempre me ha gustado darme pena a mí misma, así que cualquier elemento exógeno que pueda provocarme tristeza no hace más que añadirse a un carácter ya de por sí pelín patético.

Este post es en sí triste. Porque no puedo hablar de lo mal que lo pasé cuando nació mi hijo sin sentirme triste de nuevo... cada vez que alguien decía lo maravilloso que es ser madre, lo increíble que era mi hijo, lo excelente padre que es el padre de mi hijo, yo me hundía un poco más. Porque mi hijo sólo lloraba cuando yo lo cogía, porque yo no sabía cambiar un pañal, porque no quería que nadie le rondara pero me agobiaba mucho si me quedaba sola con él, porque pasé de tener una pareja a vivir con una persona con la que compartía un niño y nada más... porque no entendía nada...

Lo de que un hijo te cambia la vida está muy manido pero es muy cierto. Lo que no sé es si a todos nos cambia por igual.

Yo me sentía mal porque me echaba de menos, siempre he sido muy pasota y he hecho lo que me ha dado la gana. Hacer lo que te dé la gana no tiene por qué ser viajar por todo el mundo o tener la agenda social repleta, también pasa, como en mi caso, por salir de tu casa cuando quieras simplemente a comprar un ovillo de lana a la otra punta de la ciudad, o quedarte embobada mirando por la ventana. Esas son las cosas que pensba que no iba a poder hacer nunca y más me agobiaban.

No sé si habrán sido las hormonas, pero los primeros meses no disfruté nada de la maternidad.  Todo eran dudas, agobios, incertidumbres y cabreos. Todo lo que me decían me molestaba...

Al principio la vergüenza me podía y no lo hablé con nadie. Pensé ir al médico, pero lo fui retrasando... no llegué a la consulta, porque todo fue recuperándose y ahora me encuentro mejor, y soy capaz de escribirlo aquí, que es como un exorcismo.

Y lo cuento porque estas cosas pasan (no siempre, y no a todas), la maternidad es un trabajo que se aprende. Y no pasa nada si no te sientes como en una tarjeta de felicitación de mr. wonderful, o no pones fotos en Instagram del bebé durmiendo con frases como "lo mejor del mundo". A ver, que nadie se me ofenda, que ese sentimiento es maravilloso pero si no te pasa, no te agobies. Para mí fue clave para volver a sentirme bien, sacar algo de tiempo para hacer eso que hace que te sientas mejor y en paz, porque tu estado de ánimo repercute en tu bebé, así que no hay que sentirse culpable si no lo ves todo de color de rosa, porque a veces, como las cacas que amorosamente limpias,  ves marrones.

Y oyes, cuando Teo empezó a dormir toda la noche (más o menos al décimo mes), yo sentí que le quería más. Así de egoísta y de simple soy. 

Buen día (rosa, amarillo, marrón o arco iris)

(*) durante los primeros meses de vida de Teo me empeñé en llamarle "mi hijo" para hacerme a la idea, parece una perogrullada pero fue imporante decirlo en voz alta para darme cuenta de que tenía un hijo, no sólo responsabilidades.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

compras bonitas

No sé cómo, el otro día acabé en la tienda online de Eugenia Silva mirando bolsos de abalorios. Ni siquiera sabía que la modelo tuviera una tienda, y curioseando, al final compré.

No puedo decir que haya cosas extraordinarias, pero encontré justo el bolso de mano que había estado buscando todo el verano, así que metí en la virtual cesta de la compra el codiciado -que no necesario- bolso, y el proceso es historia: paypal y a esperar al mensajero.


Mi bolso llegó en dos días y voy a aprovechar lo que queda de verano para llevarlo a todas partes, ni que pegue ni que no.

¡Buen día!


martes, 2 de septiembre de 2014

¡He leído un libro! Amigas con hijos, de Monica Drake

Pues sí, durante la semana de vacaciones que nos fuimos en familia a la sierra (ese concepto genérico que usamos los madrileños)  acostábamos al buenhijo tan pronto que a su padre y a mí nos daba tiempo a hacer actividades de solteros, como por ejemplo, undostresrespondaotravez, leer.

Pero bueno, no hay que fliparse porque caemos rendidos enseguida y porque el verano es lo que es y admite lecturas ligeras, no más. Así que me llevé este libro prestado y me lo leí.

Al principio pensé que era buena elección porque había leído en alguna revista que era desternillante o algo parecido, y que la temática me iba a resultar interesante, por el momento vital, pero me ha pareceido deprimente.

Cuatro amigas que han llegado a un momento de su vida en que no reparan más que en la procreación: criar a los hijos, tener hijos, sobrevivir a los primeros meses de los hijos, o directamente, cómo evitar tener hijos.

Si había alguna situación cómica, de verdad que me la he perdido. Me ha parecido un libro triste, y eso cuando me esperaba algo ligero, ha desembocado en este post.

A lo mejor si se lee en otoño...

lunes, 1 de septiembre de 2014

la repesca

Es 1 de septiembre y eso ya es sinónimo de retorno.

Operación retorno, vuelta al cole, vuelta al trabajo, síndrome postvacacional... muchas palabras repetidas todos los años por estas fechas, tantas veces, tantos años, que más que significar algo son ruido de fondo y a veces nos sirven de excusa para hacer algo que has estado retrasando todo el verano, o, maldita sea, desde el 1 de enero... ¡¡los buenos propósitos!!

Yo también tengo mis propósitos, ¡faltaría más! Entre ellos está tener actualizado el blog, un propósito que se ha repetido tanto a lo largo de los cuatro años y medio que lleva abierto, que hasta me ha costado elegir el título del post, porque ya había utilizado en anteriores entradas el clásico "volver" y todas las variantes posibles. Llevo tanto tiempo dejando y retomando el blog, que ya es mi gimnasio, mi dejar de fumar o mi aprender inglés: el eterno propósito nunca cumplido. Lo bueno es que tengo muchos temas preparados para septiembre, lo malo, que tengo que robarle tiempo al sueño para poder estar un rato en el ordenador y después de un año de maternidad, renunciar al sueño por otro motivo que no sea mi hijo me cuesta muuuucho trabajo.

Y cómo no, septiembre trae también ganas de cambio. De cambiar la montura de las gafas, de corte de pelo, de móvil (o al menos de funda), de fondo de pantalla, de trabajo (éste último es mi gran reto para lo que nos queda de 2014) y la apariencia del blog, que llevo mucho tiempo con el mismo y ya cansa. Me gustaría presentaros un blog renovado, pero por ahora no puede ser. A lo único que me ha dado tiempo es a añadir nuevas bitácoras a mi blogroll y ya. Todo se andará...

En fin, cambios, septiembre, ver caer las hojas...




miércoles, 9 de julio de 2014

es obsesioooooooon

Soy adicta al té.


Os parecerá una chorrada. Lo es, pero es que encima he mentido para hacerme la machota: ni siquiera soy adicta al té negro, estoy asquerosamente viciada incluso con los desteinados... Deshonra sobre mí, deshonra sobre toda mi familia, deshonra sobre mi perro...


Mi problema es que el café me sienta como una patada en el estómago (casi literalmente) y que no me puedo arriesgar a pedir colacao en las cafeterías porque a menudo entienden con esa petición que vale todo y traen nesquik, y eso no no no no. Mejor un té.


Y ahora soy adicta. Y hay sabores muy ricos, como para pensar en venir al lado oscuro: más allá de los detox y artimañas sanas para convencer, hay etiquetas que llaman a gritos: sangría (sí, existe) o chocolate con naranja (en la foto), que es mi penúltima adquisición y que está riquísimo en infusión fría mezclado con leche de soja.



RRRRRRRRrrrrricooooooooooooo


miércoles, 2 de julio de 2014

receta para impacientes: cous cous con calabacín, jamón e higos

Con la historia de yomobien.es estamos descubriendo algunas recetas muy ricas, de esas que te guardas y repites porque tienen todos los requisitos para engrosar nuestro recetario de comida para impacientes: se hace en poco tiempo, con ingredientes de temporada y están buenísimas.

Ésta es tal cual, casi sin modificaciones, una receta que nos llegó hace algunas semanas y es muy recomendable para el verano.


Ingredientes para dos personas:

-1 taza de cous cous
-1 taza de agua

-1 calabacín pequeño o 1/2 si es grande, cortado en cuadraditos
-1 cuarto de cebolla (troceada)
-jamón serrano cortado en tiras
-3 higos secos cortados en trocitos
-sal
-aceitunas negras y menta (opcional)

Elaboración:

Se  prepara el cous cous según las instrucciones del fabricante (normalmente se toma la misma medida de agua que de cous cous, se pone en un cazo el agua hasta que hierva, se añade el grano y se retira del fuego dejándolo reposar unos 5 minutos. Se separan los granos con un tenedor y listo) y se reserva.

En una sartén, se pocha la cebolla con un poco de aceite, se añade el calabacín y se saltea unos minutos. A continuación se añade el jamón cortado, los higos y el cous cous y se mezcla bien para que coja sabor.

A mí me gusta más si se toma frío, y entonces le da una gracia un poco de menta y aceitunas negras picadas, como el taboulé.

¡Buen día!

jueves, 26 de junio de 2014

¡he leído un libro! (Elegía para un americano, de Siri Hustvedt)

Por el título parece que no hubiera abierto un libro en mi vida, pero no, lo que pasa es que desde que nació Teo, leer se ha convertido en misión imposible 9 (9 meses tiene ya mi churumbel).

Me lo compré el día del libro y lo he terminado hace sólo una semana. Lo he ido leyendo "a poquitos" , porque la lectura se ha convertido en un potente somnífero, pero por fin lo he acabado, así que voy a exprimirlo un poco más y que me sirva para escribir una entrada...

De esta escritora había leído ya "el verano sin hombres" (hablé de él aquí) y como me gustó mucho, quise conocer más. Encontré este ejemplar por casualidad en la fnac, buscando otra cosa, y me lo llevé a casa pensando en el que tanto me había gustado. Error. Supongo que tenía que haber empezado la lectura con la mente más libre, sin el peso de querer repetir las sensaciones que me dejó el primero que había leído de Siri Hustvedt... éste es mucho más lento y más pastoso. No es que sea malo, es que el otro me gustó mucho.


Es la historia de un psiquiatra americano que vive en Nueva York, separado, cuyo padre muere dejando entre sus cosas una carta en la que se deja ver una historia de su pasado desconocida para sus hijos. En el libro se va desvelando lo que hay detrás de esa carta a través de las pesquisas del protagonista y su hermana, uniendo presente y pasado en la narrativa.

Quizá en otro momento me hubiera gustado más, porque esta mujer escribe muy bien, pero con el poco tiempo que tengo ahora para leer, enseguida pierdo la paciencia, prefiero historias en las que ocurran muchas cosas, o en su defecto, con pocas páginas (y esta novela no cumple ninguno de estos requisitos).

En cualquier caso, puede ser una buena lectura (¡mala no es, desde luego!)

¡Buen día!

miércoles, 25 de junio de 2014

recetas para impacientes: sándwich de cangrejo y huevo con guacamole

Hace algunas semanas compré, para comer en el trabajo (antes de empezar a comer bien, véase post anterior), un bagel que por los ingredientes que llevaba tenía buena pinta (los mismos del título del post: cangrejo, huevo duro y guacamole).Hasta ahí, todo bien. 

Lo que fue mal: el resto.  El cangrejo era surimi congelado de la peor calidad, el huevo muy seco y escaso, cortado en trozos enormes, y con el guacamole se habían pasado tres pueblos (supongo que para compensar la escasez del resto de ingredientes...). Además, el bagel estaba duro y en cada mordisco se caía un pegotón de guacamole. Para no repetir, vaya. 

A pesar de todo, pensé que esa mezcla tenía que estar buena si se hacía bien, y decidí rehacerlo en casa, como dirían en publicidad, "con receta mejorada".
Cambié el bagel por pan de molde integral (blandito, que para que no se escape el relleno), menos aguacate, todos los ingredientes bien picaditos (para mi gusto, mucho mejor porque se queda bien mezclado) y un poco de zumo de limón.

No es que sea un sándwich espectacular pero está rico. Y con esto no me admiten en el Bulli, pero la "receta mejorada" nos ha salvado alguna cena que hubiera acabado, seguro, con un cuenco de cereales.


¡Buen día!

miércoles, 18 de junio de 2014

yo como bien

La única vez que he comido bien, de forma ordenada y muy sana (siguiendo la dieta de la zona) fue cuando prejubilaron a mi madre y yo preparaba la oposición. Le pasaba las recetasy ella me hacía la comida, y perdí mucho peso porque es un sistema que no puede fallar: como te lo dan todo hecho y bien hecho no tienes tentaciones... porque para mí, como para mucha gente, el problema de seguir una dieta no es tanto privarse de algunas cosas como el tener que hacerte la comida todos los días.
Al independizarme he intentado comer bien, pero claro, la vida social (retomada con muchas ganas tras la oposición), los malos horarios (cuando llegas a tu casa a las 3 y media de la tarde no comes, devoras) la gula y la vaguería propia, que me impide planificar y cocinar por adelantado,han acabado con lo ganado en mis tiempos de dieta zonera. Porque cuando comes fuera casi todos los días, es fácil caer en la tentación del burguer, o de la socorrida pasta si te llevas el tupper.
Así que cuando empezaron a surgir webs en las que te apuntas y te envían a casa recetas y los ingredientes para preparalas, vi una oportunidad de retomar el buen camino y ser constante con las buenas comidas.
Estuve mirando unas cuantas y al final me apunté a yocomobien.es, porque me gustaron las recetas y porque hay bastantes opciones para elegir, además de que el sistema es muy flexible.
Los lunes por la tarde nos llega la compra en una bolsa...


La bolsa tiene las recetas de la semana y todos los ingredientes que hacen falta para elaborar los platos...


Yo elegí la opción de las comidas para tres días. Al principio el Chino y yo escogimos los menús para cinco días, pero ese sistema nos pareció demasiado rígido (siempre surge algún plan para comer con amigos o compañeros a lo largo de la semana), así que lo cambiamos, para que fuera más flexible.

Para mí las ventajas son evidentes: no tienes que ir a la compra y no te sobra comida, porque en la bolsa viene lo justo y necesario para tus recetas, y los menús son variados y (más o menos) sanos. También hay inconvenientes, claro: te tiene que gustar comer de todo y, como yo, no aspirar a ser un master chef... (le comenté el invento a una amiga y se horrorizó: ella es una cocinillas y este sistema coarta mucho su libertad entre fogones).

¡Buen día!
 

miércoles, 11 de junio de 2014

Madre no hay más que una: ¡quiero mis abdominales de vuelta!

El otro día, mirando revistas en el quiosco, vi a la Pataky (que está increíble después de tener mellizos) en portada de un dominical, con una mirada que decía claramente "se puede pero no quieres".

Cuando veo por primera vez a una congénere después de tener un bebé, escudriño para ver cómo se ha quedado tras el parto.Soy una cutre, pero también soy sincera: hasta ahora ninguna se ha quedado peor que yo. El caso es que este año me toca a mí  y tengo que estar presentable para el cotilleo.

La Pataky seguro que sabe de lo que hablo, por eso cuando sale a la calle después de haber tenido a sus hijos ya está recuperada, y encima súpercachas (que es mejor que estar delgada).En mi caso,  tras el parto, perdí volumen, pero misterios de la biología, se fue el músculo. Fondona total.

Lo que peor llevo es haber perdido los abdominales. A veeeerr, no es que yo haya lucido en algún momento tableta de chocolate, pero tripa, lo que se dice tripa, tampoco tenía. Yo he sido siempre más culona y muslona, una Beyonce sin estar maciza. Hasta ahora, claro.

El primer día que me vi en un espejo tras dar a luz aluciné: puro blandiblup. A los dos meses ya empecé a hacer ejercicio, pero el cuerpo respondía muy mal.

Con la tripa ya he recuperado algo, pero está siendo difícil. Una de las cosas que me dijo la matrona en la revisión es que los abdominales tradicionales son muy malos para el suelo pélvico cuando has perdido la forma, así que me apunté a gimnasia hipopresiva. Ahora se lleva mucho, y eso está bien porque puedes encontrar más sitios en los que te puedan enseñar a hacer abdominales hipopresivos, porque aunque no es especialmente difícil, tiene una técnica completamente distinta a lo que yo conocía, así que he tenido que "reeducarme".

Básicamente consiste en meter tripa, y se supone que fortaleces los abdominales de forma segura y sin riesgos para el suelo pélvico (runners del mundo, sabed que el suelo pélvico sufre mucho cuando corres y que si no lo refuerzas, acabas meándote toa toa toa).

Yo hice hipopresivos durante tres meses y estaba muy contenta, porque mejoré bastante a partir del primer mes y además me podía llevar a Teo conmigo.

Todavía no puedo hacer los abdominales de toda la vida porque me queda por recuperar, pero he aprendido bastante sobre las necesidades postparto y eso ya lo he ganado para el futuro.Pataky querida, desde aquí te lo digo, sigue haciendo ejercicio pero vigila tu suelo pélvico...

domingo, 11 de mayo de 2014

Dejar pasar el tiempo sin actualizar es la muerte de un blog

Dejar pasar el tiempo sin actualizar es la muerte de un blog, porque cuando quieres ponerte a escribir, no te sale nada. Y cuanto más tiempo pase, peor.

¿De qué hablo? ¿cuento historias de la maternidad? ¿cuento que no me compro ropa desde hace mucho tiempo, porque me da pena echarla a perder? ¿que la ropa que tengo la llevo perdida de puré, de babas, de mocos...? ¿que el niño no come, que no duerme...? ¿cuento las broncas que nos echa la profesora de la guardería porque mi niño no duerme la siesta y le alborota toda la clase? ¿que han cambiado las normas de circulación y desde el viernes ya no puedo llevar la sillita en el asiento de copiloto? ¿que si conduzco y no puedo ver al bebé me pongo muy nerviosa...?

¿todos los niños son iguales o somos los padres los que nos lo tomamos con más o menos paciencia y resignación?

Esta mierda de entrada me recuerda -salvando las distancias- a aquella columna que escribía la Sarah-Jessi en sexo en nueva york, de la que sólo conocíamos que estaba llena de preguntas sin respuestas y que le daba para vivir en Manhattan, comprar zapatos de quinientos dólares, comer siempre fuera y moverse en taxi. Me hace gracia que la actriz dijera en las entrevistas que el éxito de la serie se debía a que todas las mujeres se podían sentir identificadas. Por mi parte, ni con los extras que hacían de camareras.

¡Buen día!

martes, 25 de marzo de 2014

tomas falsas


Hoy voy a desclasificar algunas imágenes que había preparado para el blog, concretamente para las recetas para impacientes, que nunca vieron la luz.

Expedientes X en los que las recetas no pasaron los exigentes test de prueba de la cocina impaciente, porque no eran aptas para esa categoría, o simplemente porque mi nivel de incompetencia en la cocina es alto.

Las primeras fotos son de un puddin de chocolate con arándanos muy "light"

 
 
 
La idea prometía, pero aprendí que hay conceptos que nunca casan bien juntos... creo que chocolate y light son un buen ejemplo. El resultado no fue fotografiado porque no pasó el test del sabor. Demasiado aguado como para aceptarlo como postre (o cualquier otra cosa).
 
Tengo que decir que no es la primera vez que los arándanos frescos me echan a perder alguna receta, y sin embargo, los congelados nunca me han fallado. Debe de ser que ya me he acostumbrado a la cocina urgente... o que no compro buenos arándanos.
 
El segundo ejemplo es aún peor: intenté hacer galletas rápidas, que supuestamente eran para regalar en navidad. Otro error, porque la repostería no admite prisa. Compré un preparado de galletas velvet, que no sé qué es exactamente pero suena muy maleni, al que había que añadir huevo y mantequilla.
 
Fatal. Sólo tenía que mezclar y hornear, pero la mezcla fue un asco, y encima quemé las galletas.
 
lo puse todo perdido...



y el resultado, incomestible: secas y muy azucaradas
 


experimentos que salieron mal, pero al menos me sirven para hacer un post.

miércoles, 12 de marzo de 2014

mis 10 lugares de madrid

Me gusta mucho la sección de "mis diez lugares de madrid" que aparece los viernes y sábados en la edición madrileña de EL PAÍS, en la que personas conocidas relatan cuáles son sus lugares preferidos y por qué. Siempre la leo y acabo imaginando qué es lo que yo hubiera dicho. Seguro que os ha pasado: leéis un cuestionario de los que hacen a personajes conocidos en revistas o periódicos y acabáis respondiendo vosotros mismos a las preguntas... el caso es que como no voy a salir en esa sección, he decidido que me la voy a autopublicar yo, porque me gusta y porque es sano sacarse estas cosas de dentro y compartirlas...

1.  El Enfriador

Cuando el Chino y yo vivíamos en la zona de Colombia (un minipiso con unas vistas increíbles), íbamos casi todas las semanas a esta taberna. Tienen unas tapas muy ricas y las cañas y el vermú son estupendos. Me gustaba especialmente que ya nos conocieran, tener nuestro sitio y enseñárselo a amigos. Ahora nos hemos mudado y ya no salimos, pero me sigo acordando mucho. Está en la calle Príncipe de Vergara 291.

2. El aeropuerto Madrid-Barajas

Siempre que voy allí es porque me voy o vuelvo de vacaciones (yo nunca he viajado por trabajo), así que todos los recuerdos que tengo asociados son buenos, bien por la emoción de salir, bien por el buen sabor que deja un viaje.

3. El carril bici de la calle serrano.

Me gusta porque salía en bici del minipiso de colombia y llegaba al Retiro de un tirón. El Chino iba corriendo y yo pedaleando, y no hay tantas cuestas como donde vivo ahora...

4. La zona gourmet de El Corte Inglés.

Siempre encuentro algo curioso o algún ingrediente de esos que usa la Güini y que no veo en ninguna otra parte. Eso sí, es para ir muy de vez en cuando, porque es muy caro.
El Corte Inglés de Nuevos Ministerios, Paseo de la Castellana

5. El Pardo

He ido tropecientas mil veces con mi padre, con mi perro, con el Chino y ahora también con mi niño. Tengo rutas fáciles y otras más complicadas, y me gusta mucho pasar allí la mañana de los domingos.

6. La Fnac Callao

He pasado muchísimas horas viendo cd´s y libros allí. Ahora está un poco de capa caída porque entre el libro electrónico, el ipad, el ipod y demás ya casi no se venden estas cosas, pero yo he disfrutado mucho allí. Y encima ahora han puesto un ouombombo al lado, que es donde venden las gominolas que más me gustan del mundo mundial.

7. Cines Yelmo

Siguiendo la ruta de la fnac y las gominolas, subes por la calle Carretas y en la plaza del Doctor Cortezo llegas a los cines yelmo, en versión original y películas guays. He ido miles de veces, pero es posible que tarde mucho en volver... ¿cuándo se considera apropiado dejar a tu hijo con los abuelos o canguro?

8. Imaginarium

Ya me gustaba antes, pero ahora además tengo excusa para comprar cosas, jeje. Mi niño es todavía pequeño, pero los juguetes de esta tienda me flipan.
Hay muchos locales, pero yo visito el que tienen en el centro comercial de La Vaguada.

9. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid

Soy demente y abonada del Estudiantes desde hace mucho tiempo, aquí he pasado muy buenos ratos e incluso malos-buenos ratos.

10. El INAP

Estuve ocho meses de curso tras aprobar la oposición. Fue lo más parecido a volver al instituto, pero en versión mejorada: compañeros majísimos, cañas aftercurso todos los días, a un paso de Lavapiés... y conocer al Chino ;)
Calle Atocha, 106

PD: ¿Podría ser ésta una sección fija? ¿alguien se anima a contar los diez lugares preferidos de su ciudad?


martes, 11 de marzo de 2014

si no te gusta, no me sigas

La excusa de esta semana por retrasarme en el blog: he empezado a trabajar y he empleado todo el tiempo "libre" en coser bajos y botones de la ropa de oficinista. Al parecer, antes de dejar de caber en mi ropa por el embarazo pensé que tendría tiempo para arreglarla cuando naciera el bebé. Mi yo del pasado me da mucha risa...

A lo que vamos. El otro día leí una entrada de un blog bastante conocido que me generó un cabreo un tanto exagerado, que intento canalizar con algunas ideas sin ánimo de acritud. Este es pues un post de descarga, pero vaya por delante que no pretende ser una crítica personal (y por eso no voy a decir qué blog es), sino una reflexión de todo a 100 de una que escribe un blog (que no bloguera) también del todo a 100.

La entrada en cuestión hacía alusión a las buenas maneras en los comentarios. No sé si la autora había recibido críticas injustas o no en su blog, pero se la notaba enfadada. He leído muchos comentarios trolls en blogs conocidos, y las más de las veces atufan a envidia cochina. Nunca he escrito comentarios agresivos o insultantes, pero tampoco he hecho la pelota gratuítamente. No me va el "estás guapísima" porque sí, o el dejar comentarios para recibir comentarios, yo no soy bloguera, éste no es ni pretende ser mi medio de vida, y muchas veces leo blogs sin dejar rastro.

Evitar comentarios insultantes es una norma de educación básica. Pero la entrada tenía más "normas" para los comentarios, y con algunas no estoy nada de acuerdo. Entre ellas, dar consejos a la bloguera o preguntar acerca de tal o cuál prenda que enseñan, con el argumento (no es literal, pero sí parecido) de que las blogueras no trabajan gratis para ti. Joder, lo siento pero esto me sentó fatal. Está claro que los blogs atraen publicidad porque entre los lectores hay muchos "culoveoculoquiero" (¡yo la primera!) y cuando enseñan algo que te gusta, lo quieres, lo quieres comprar YA, y preguntas. ¿Eso no es normal? yo sí he preguntado, y también he enseñado en el blog productos que he comprado y me han gustado... Lo siento pero no entiendo por qué puede molestar eso... Y lo de hablar de "blogueras" como colectivo... uffff

El tema de los consejos supongo que es muy personal, pero el argumento de "ya tengo amigos y familiares que me den consejos" me parece muy borde, incluso ofensivo.  Habrá mucho listillo que da consejos sin pedirlo, pero seguro que la mayoría lo hace de buena fe, no hay que olvidar que si lees un blog todos los días, es como si crearas un vínculo con una persona que, por otra parte, cuenta cosas de su vida...

El caso es que tras la lectura del post, estaba cabreada. Me parecía que esas "normas" lo que querían era limitar los comentarios a un "me gusta" o silencio. Para eso está facebook, y yo paso. Y lo del "si no te gusta, no me sigas" me parece radical, hay mucho espacio entre medias.

Siempre he pensado que la sinceridad está sobrevalorada, y que muchos de los que van de sinceros son unos bocazas a los que nadie ha preguntado su opinión, pero hey, todos los días, en mi "vida real", lidio con personas así, ¡no soy tan naif como para pensar que en la blogosfera van a callarse!

No era mi blog preferido, pero sí uno de los que leo habitualmente. Y he dejado de seguirlo  no por tomar absurdas represalias (es un blog con muchísimos seguidores y una menos no se nota), sino porque es lo que me pedía el cuerpo.

¿Por qué no puse todo esto en un comentario en el blog? porque no todas las opiniones son bien recibidas. Pero como éste es mi espacio, lo aprovecho y me desahogo aquí, y encima en mi horario laboral.Y si no gusta... pues eso, que cada uno tiene su opinión.

¡Buen día!

jueves, 20 de febrero de 2014

Madre no hay más que una: los cacharros para el bebé que sirven y los que no

Llega un momento en el embarazo en el que empiezas a pensar en todo lo que va a necesitar el bebé. Depende de lo agonías que seas, este momento puede asaltarte con el predictor todavía en la mano, o abriendo la puerta de tu casa de vuelta del hospital y con el churumbel en brazos. En cualquier caso, siempre puede ser útil saber cómo le ha ido a otros padres con el cacharrerío y qué se usa de verdad y qué no, porque en el mundo de la puericultura se venden muchas cosas como imprescindibles que no lo son.
 
Yo tengo que reconocer que usé las listas que me pasaron algunas amigas, así que ya iba prevenida. He aquí un pequeño resumen:
 
Lo que SÍ neccesité:
 
1. Un buen carrito.
Mi jefe me dio el bogaboo cameleon que habían utilizado sus dos hijos, con tres pares de fundas y capota para la lluvia. Lo único que hice fue llevarlo a una tienda para que le dieran una puesta a punto (lo llevé a Doña Coletas, en madrid). El carrito funciona estupendamente, y como hay una oferta tan amplia en el mercado, nos ahorramos elegir. Lo bueno que tiene es que es resistente y gira bien. Lo malo: se pliega pero el bulto es demasiado grande y pesa bastante.
Creo que esta marca es buena (y cara), pero tienen otro modelo (bogaboo bee) que se pliega mejor y es más estrecho. En cualquier caso, hay que elegir el carrito tocando, plegando, desplegando y poniendo el práctica en la tienda todo lo que se os ocurra antes de comprarlo.

2. Una mochila porta bebés.
Algunas pensaréis que no es necesaria si ya tienes carrito. Seguid leyendo...
El Chino tenía la ilusión de llevar pegadito al bebé, así que hizo un estudio de mercado para buscar la mejor mochila. Al final compramos la de la marca ergobaby porque se puede llevar al bebé casi desde el principio (con el accesorio al efecto), es cómoda de colocar y mantiene al bebé en la postura adecuada.
 
 
mi mochila portando a Teo, yo con cara de querer poner otra cara
Para ir en transporte público es estupenda, o para pasear en sitios muy concurridos, y lo mejor...¡¡nuestro bebé siempre se duerme!! Incluso en las peores tardes/noches de cólicos y llantos, cuando todo falla, la mochila siempre nos ha funcionado. Un invento.
 
3. El cambiador.
Parece una perogrullada, pero el modelo elegido debe dejar todo a mano para cambiar al churumbel, porque la comodidad y la velocidad de respuesta son claves a la hora de cambiar el pañal. Nosotros compramos una cómoda monísima que no vale nada como cambiador. Si yo volviera atrás, elegiría un modelo más funcional, incluso de los que tienen bañera incorporada.

4. El termómetro para el agua (y el normal para tomar la temperatura al bebé)
Sin él, hubiéramos escaldado a nuestro cachorro seguro.
 
5. El vigila bebés
Un inventazo: para los primeros días puede que no te sirva porque cuando él duerme tú echas una cabezadita o le miras embelesada, pero luego te sirve para poder hacer algo distinto (hacer la comida, comer, vivir...) y tenerle controlado. El nuestro fue un regalo de mi hermana, con imagen y nanas.
 
NOTA: además de estos cacharros, hay que tener una gran provisión en casa de peleles, suero fisiológico y gasas. Una muselina os puede ser de gran utilidad (sirven como mantas, para no mancharos si el bebé regurgita cuando sacas el aire, como parasol, para tener intimidad si le das el pecho, para tumbarle en el suelo... y encima son bonitas)
 
ejemplo de lo que se puede hacer con una muselina foto:http://www.adenandanais.com/
 
 
Lo que he usado pero no es imprescindible:
 
-La minicuna.
Ya teníamos comprada una cuna de ikea muy normalita, pero es demasiado grande para un ser que ha crecido en un útero. Tuvimos la suerte de que unos amigos nos regalaron una minicuna muy maja, en la que ahora duerme Teo con toda la tranquilidad del mundo, pero los dos primeros meses no quería saber nada de cunas, ni minicunas ni de cualquier cosa que no fueran brazos, así que dormía con nosotros en nuestra cama.
Lo que quiero decir con que no es imprescindible es que hay mucha gente que no llega a necesitarla, porque del colecho pasan directamente a la cuna normal para el bebé, aunque para otros es muy útil. Estaría bien que el bebé se pronunciase antes de hacer el desembolso, pero eso no va a pasar.
 
-La bañera.
A mí me la regaló mi hermano y la usamos a diario, pero reconozco que ocupa mucho, y tenemos que montarla y desmontarla todos los días, lo que a veces se hace un poco pesado, y complicado cuando uno de los dos padres falta. También es verdad que tengo espacio para la bañera, pero no siempre es así, por lo que, en caso de duda, es mejor llevarte un cambiador con bañera o darle un agua al bebé en el lavamanos.
 
Lo que NO he comprado:
 
-El sacaleches.
Pasamos directamente del pecho a la leche artificial porque en mi trabajo no puedo sacarme la leche.
 
-El muñeco que imita el sonido del corazón para que el bebé se duerma.
Yo no sabía que esto existía, pero lo tenían los padres de la bebé que compartía habitación y gripe A cuando Teo estuvo ingresado. Ellos estaban encantados y su niña dormía sola desde el principio y muy bien. Si lo encontráis... ¡¡compradlo!!

domingo, 16 de febrero de 2014

Otro batiburrillo de cosas para despedir la semana...

1. La receta: "fajitas detox"
 
Vale, no es ni fajita ni os va a desintoxicar de nada, pero es una manera de comer pollo y tortillas de maíz de una manera menos calórica. Además, se pueden envolver en film transparente para llevar a cualquier sitio, así que se le puede añadir al nombre "para llevar". No se puede pedir más por menos...
 
Ingredientes:
-tortillas de maíz (o trigo), tantas como se quiera, de las que venden en los supermercados para hacer fajitas
-pechuga de pollo hervida
-espinacas frescas (o cualquier otra lechuga, o bolsa de ensalada que se tenga en la nevera)
-tomate natural troceado
-zanahoria rallada
-mostaza de dijon



Preparación (a veces pongo recetas taaaan simples que hasta me da vergüenza poner cómo se hace, pero bueno):
Primero, hervimos la pechuga de pollo en agua, con un poco de romero o de orégano, para que le dé gracia. Yo no le pongo sal ni añado al agua nada más que las hierbas. Cuando el agua empiece a hervir, es suficiente con dejar el pollo un par de minutos, para que se haga pero no quede muy seco. Al finalizar, se retira y reserva (luego se trocea y listo).
En cada una de las tortillas, untamos un poco de mostaza de dijon, al gusto (yo suelo poner una cucharadita escasa), y colocamos en uno de los lados las hojas de espinaca, el tomate troceado, la zanahoria y finalmente, el pollo. Se cierran a modo de fajita y listo.
Se puede añadir, quitar o cambiar cualquier ingrediente. Yo la he probado incluyendo aceitunas negras cortadas y está muy bueno, pero la receta original es ésta.
 
El Chino y yo hemos usado hasta casi el hartazgo esta receta para comer después de la piscina, porque es muy cómoda para llevar y no mancha nada (¡ni necesita cubiertos!)
 
2. Playlist para el momento ejercicio
 
Se acerca mi vuelta al trabajo (ainsss, me quedan escasas tres semanas para empezar) y tengo que retomar algunos hábitos como el ejercicio cardiovascular, el de sudar de verdad. A mí empezar me da bastante pereza, así que me sirvo de la música para motivarme, ésa que te hace imaginar que estás llegando a la meta de una maratón, o que te da fuerza para adelantar al que corre/nada/pedalea unos metros por delante de ti, o que te anima la cuesta arriba del parque para que no repares en lo empinado que está.
 
El ipod no corre por ti, pero oyes, algo ayuda con la lista adecuada...
 
Para empezar (yo siempre empiezo con una canción no muy cañera pero sí muy larga, porque los primeros 15 minutos son los peores y porque si empiezas demasiado fuerte te desfondas enseguida):
  • Like a rolling Stone, de Bob Dylan
  • Ready to Go, de Republika
  • I don´t feel like dancin´, de Scissor Sisters
Para la cuesta: 
  • Push it, de Garbage
  • Let me entertain you, de Robbie Williams
  • Right here, right now, de Fat Boy Slim
  • Take a Look Around, de Limp Bizkit
  • Do Ya, de Dover
  • Paul McCartney, de Scissor Sisters 
  • I gotta feelin´, de The Black Eyed Peas 
Y para los últimos minutos:
  • Everybody wants the same thing, de Scissor Sisters
  • Extreme ways, BSO The Bourne´s ultimatum
  • Read my Mind, de The Killers
Ooooh, ya me entran ganas de salir corriendo, jeje.
 
3.Lo último: para el pelo de cejas y cabeza ;)



En marzo del año pasado me corté el pelo a lo Anne Hathaway (según mi peluquero), o simplemente corto (mi visión), y desde entonces no me lo he vuelto a cortar. A ver, no es que me disgustara, es que lo de ir cada dos meses a arreglarme el corte no puede ser. Porque a mí me crece muy despacio, pero lo suficiente como para que en dos meses necesite pasar por el taller para no parecer Pumuki, así que decidí dejarlo crecer y recuperar la coleta (que el niño ya me tira del pelo con fuerza). Problema: las puntas se estropean mucho. Solución: Mermaid Hair Oil, de Captain Blankership.

Es un aceite para las puntas que vi en el blog de Maia (detrás del tocador), que puede comprarse en la tienda online de Solivia Soaps (aquí). Lo aplico después de lavarme el pelo en las puntas y la verdad es que las deja muy suaves y el olor es muy agradable, ahora sólo me queda armarme de paciencia y seguir esperando a que crezca...

El otro producto que he probado es el cepillo para cejas de Benefit (uso mucho esta marca, a ver si me patrocinan) el gimme brown, aunque me pareció carete -unos 24€- pero te deja las cejas a lo Cara Delavinge (te tiene que gustar, claro). En mi caso me viene bien porque mis cejas tienen tendencia al suicidio (hacia abajo) y se iguala el tono.
 
 Y ya me despido, a ver si la semana que viene me da tiempo a hacer todo lo que tengo pensado para celebrar que el blog cumple 4 años :)

¡¡Buena semana!!
 

domingo, 9 de febrero de 2014

quinoa, café, cerezas y la tía Mame

A ver si cojo ritmo escribiendo en el blog, aunque sea para contaros que no pasa nada, jeje. Esta semana traigo la receta de la quinoa con calabaza, para Mónica de Comiendo sin Gluten, experiencias gustosas via miss marple y un librillo amable para pasar este lluvioso tiempo.

1. La receta:

Desde hace algún tiempo se ha puesto "de moda" la quinoa como alimento sano. Yo, más por el afán de probar cosas que por estar sana (las más de las veces lo sano no está nada rico) probé la quinoa usando esta receta, extraída del libro "It´s all good" de mi amada Güini. Lo más difícil es encontrar quinoa (tiendas de dietética), el resto es muy fácil, y oyes, está más que buena así, y yo la hago todas las semanas.

Ingredientes:
-Quinoa cocida (1 taza)
-Calabaza (aprox. 200gr)
-Cebolleta
-Aceite de oliva
-Zumo de limón
-Sal

Preparación:
 
La coción de la quinoa es muy parecida a la del arroz, se usa una cazuela y agua con sal. Eso sí, antes de cocer, es bueno enjuagarla un poco para quitar el sabor que tiene la cáscara. Por cada taza de quinoa, hay que poner a hervir 1 taza y 2/3 de agua, para que quede en su punto.
 
Se pone en el fuego el cazo con el agua y la quinoa a fuego alto, y cuando llegue al punto de ebullición, se baja a fuego medio y se deja durante 15 minutos. Transcurrido el tiempo, se retira del fuego y se deja reposar, colocando entre la tapa y el cazo un papel de cocina, para que absorba el resto de humedad. A los 5 minutos se retira el papel y listo.
 
Para el preparado de calabaza: se precalienta el horno a 200ºC, y se coloca en una bandeja la calabaza, cortada en cubitos pequeños y pintada de aceite, con un poco de sal. Se deja durante 15 minutos o hasta que la calabaza esté blandita.
 
Mientras, en un bol se ponen 3 cucharadas de aceite, una cucharada de zumo de limón, la cebolleta picada y un poco de sal. Cuando la calabaza esté lista, se mezcla con el resto de ingredientes, mejor si está caliente aún (a mí me gusta triturarla con un tenedor para que se quede todo bien mezclado). Se le añade la quinoa ya cocida y listo.

Es una pena que la foto sea tan fea, porque el resultado es muy bueno, de los mejores inventos que he probado últimamente :)

Yo ha he tomado como plato único y también de acompañamiento con una rodaja de salmón. Muuuy rica.

2.Una experiencia gustosa:

Cualquier día del fin de semana aprovecho que el Chino está en casa a jornada completa para darme una ducha larga, de esas en las que tras el agua llega el turno de los potingues que no has podido ponerte en toda la semana. Estos días he probado dos exfoliantes nuevas, de Miss Marple: la de café y la de cereza. 


La primera me gusta porque el del café es uno de los olores que más me gustan del mundo mundial, me da una sensación de hogar (aunque sea en el baño) que me reconcilia con la vida...

 
y la de cereza... pues que tengo ganas de primavera, y las cerezas para mí son la fruta por excelencia de esa estación.
 
3. Una lectura amable:
 
A veces el cuerpo te pide lectura heavy, y otras, suave. Yo estoy ahora con una historia claramente del segundo grupo, leyendo La vuelta al mundo con la tía Mame (Patrick Dennis, editorial Acantilado, unos 20€ en papel).
 
Es la continuación de La tía Mame, y la protagonista es una mujer muy divertida, alocada, que tiene que cuidar de su sobrino de diez años cuando los padres de él mueren en un accidente. No es una historia tipo "tres solteros y un biberón" en las que el adulto tiene que cambiar su vida para adaptarse a la del niño, más bien es lo contrario (y eso es lo bueno).
 
Lo dicho, una lectura relajada y amena.

miércoles, 5 de febrero de 2014

empezando febrero con buen pie

Todas las entradas de este blog empiezan ya con un "hacía mucho que no escribía, pero es que..." seguidas de cualquier excusa. Enero no ha dado tregua, pero parece que el pequeño se repone de una gripe A que nos adentró en el maravilloso mundo de los gérmenes y la infancia por la puerta grande, estancia hospitalaria incluida. Por supuesto nos lo ha pegado a todos (padres, abuelos y tíos que no imaginaban que alguien tan pequeño pudiera cobijar semenjates virus) y hemos estado arrastrando nuestros maltrechos cuerpos hasta ahora, aunque yo no me puedo quejar porque no he sido la peor parada en toda esta historia... pero claro, la vida ya de por sí escasa de acontecimientos reseñables se limita aún más, y sin material para publicar el blog muere un poco más cada día. Por aquello de morir matando, voy a incluir todas las majaderías que se me ocurran y alguna cosa digna de mención de verdad:
 
1. La receta:
 
El otro día subí a instagram una foto de unas muffins de brécol cuya receta tenía guardada desde hace muuucho tiempo, y que había visto en el blog de pimienta rosa , que es uno de los blogs de cocina más bonitos que conozco.
 
Ursulinka pidió receta y oyes, me hace una ilusión tremenda que a alguien le interese, así que se puede ver aquí, en el original, o aquí mismo, en mi blog con comentarios de mala cocinera:
 
 
 
Ingredientes para 6 muffins:
-6 flores de brocoli (yo eché toda la que tenía en casa, porque se trataba de aprovechar lo que me había sobrado de otra receta antes de que muriese en la nevera, y francamente, no sé cómo se cuentan los árboles de esta verdura, así que a ojo)
-1/2 barra de pan (yo puse medio panecillo porque no quería que llevara mucho pan, pero el resto me lo comí mientras preparaba los muffins, así que se puede decir que hice un pan como unas hostias)
-2 lonchas de jamón serrano (yo puse taquitos de jamón, de los que venden en el supermercado preparados para aprovechar y hacer guisantes con jamón otro día)
-4 huevos (yo puse 3, no por nada, se ve que no tenía el día de seguir recetas)
-sal y pimienta
(ya veis que cualquier parecido con la receta original es pura coincidencia...)
 
Preparación (*):
 
Primero hay que hacer el brocoli al vapor durante unos minutos, que no quede muy blandito. Cuando esté listo, se mezcla en un cuenco con el pan, desmenuzado, y con los huevos batidos, añadiendo sal y pimienta al gusto. Se vierte la mezcla por los moldes y se pone por encima el jamón, que luego en el horno se churrusca y queda tan rico.
 
Se hornea hasta que el huevo esté hecho, unos 10/15 minutos.
 
(*) He puesto mi versión, en la original el orden de los ingredientes no es el mismo.

2. Las rebajas:

Este año tengo el culo distinto (así, como suena) y los pantalones de zara no me están tan mal como antaño, así que en las rebajas he flipado y me he comprado no uno, ni dos, sino ¡¡tres!! pares de pantalones a 16 eurillos cada uno, y un cuarto pantalón en el corte inglés que estaba a mitad de precio  y que tenía fichado de antes.


el trío de zara (a 15.99)
y la familia crece con una falda y un collar babero de blanco, también a 16 eurillos

Sé lo que estáis pensando: como te vuelva a cambiar el culo (y puede que la vuelta al trabajo y las 8 horas sentada en la silla tengan algo que ver en esto) te quedas sin pantalones. Pues sí, yo también lo he pensado, asi que no me deshecho de ninguno y tengo el armario a reventar con los que me estaban bien antes y los que me están bien ahora, por si acaso.

3.La serie:

Estamos viendo Orange is the new black y nos está gustando mucho. Es divertida, es dura, es tierna... ¡es muy recomendable!.

4. La alegría:

Esta semana me he llevado una enorme alegría al enterarme de que he sido una de las afortunadas ganadoras del concurso de relatos organizado por Cristina, de El Gallinero de Miss Marple. El premio es doble: una caja confetti de corazones (jabones), y que parte de tu relato sirva para etiquetar las cajas.



Si queréis leer los relatos, podéis verlos todos aquí.

sábado, 11 de enero de 2014

Los Reyes, la cuesta de enero y otras cosas del montón

Entre mis propósitos de este 2014 estaba actualizar el blog al menos una vez a la semana. No lo he cumplido.

Pasando de propósitos pero con buenas intenciones, traigo la primera entrada del año... con retraso, claro. Cuando el resto de la blogosfera ya está enseñando lo que ha comprado de rebajas, yo subo una entrada para enseñar lo que me han traído los Reyes... y lo enseño más que nada por devolver las horas que paso viendo lo que le han regalado a los demás. Bloguear tiene un punto voyerista-legal que engancha mucho.

Este año me han traído cosas estupendísimas, güislist mediante:

PARA QUE ME CUIDE:

 
1. Unas piernas firmes y estupendas, o lo que es lo mismo, unas manoletinas de Uterqüe, con tachuelas, para que me pasee y ejercite mis piernas por toda la ciudad. Comodísimas. Me gustan mucho los zapatos rojos, siempre he querido tener un par :)
 
2. Paseando palmito por la semana de la moda de París, o lo que es lo mismo, una sudadera de zara (quería cambiar la talla, pero no sé por qué este modelo ha desaparecido completamente de la web)
 
3. Espalda sana, o mochila para ir a la piscina (2x1: la mochila es cómoda, cabe de todo y además es impermeable, para que el bañador no moje nada más)
 
PARA QUE VIAJE:


1. Un viaje de lujo a Nueva York... bueno, las recetas típicas de la ciudad de los rascacielos para que viaje con la imaginación (¡siempre que quiera!)

2. Una blusa para que viaje al pasado (a día de hoy, con mi cuerpo postparto, no me cabe...)

EL LUJO

¡La mítica chaqueta negra de tweed de Chanel! :))

Para que me la ponga como quiera, según mi estado de ánimo. El libro es realmente impresionante
¡Buena semana!
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